Reivindiquemos la crisis de valores

 A lo largo de la charla (Esto no es crisis, es catástrofe y ¡Que haya vergüenza!), entrelazando las metáforas, y haciendo alusión a obras y autores, Antonio Rodríguez de las Heras nos hacía comprender algunas de las contradicciones que se dan en la sociedad actual y que hemos ido asumiendo como valores, bien debido a la educación, bien a la evolución social, o bien por causas indeterminadas.

Aquí tenemos un listado de esas incoherencias que hemos de desdoblar y volver a doblar un poco mejor, por nuestro bienestar común.

  • Complicidad del bienestar:mientras yo esté bien, el resto me da igual”, “Esto aún se puede arreglar” por parte de los que aún no han caído ni aceptan la realidad.
  • Vivimos en una sociedad donde la desigualdad se llama éxito. Intenta imitarse ese comportamiento aunque sea en fantasía.
  • Sublimación de valores de sumisión. El sometido aplaude al sometedor, e intenta convertirse en él, a base de entusiasmo, o intentando aprovechar la caída (Quítate tú para ponerme yo).
  • No reciclamos cuando sabemos que todos los elementos tienen un ciclo (mayor o menor) y que a la larga será negativo para todos (se apoya en el conformismo)
  • Nada de lo que tienes te pertenece. Hoy día hemos de fomentar los valores del procomún, en un mundo de propiedad permanente, sin embargo, donde hasta los conocimientos intentan ser acaparados por pocos (egoísmo, apropiación), es más difícil explicar física cuántica (o quien pueda acceder a ella).
  • Lo grande es Importante”, este ha sido el siglo de las magnificencias. Nos han hecho creer que son indisociables de la manifestación de poderes. Hemos de reivindicar lo pequeño.
  • Nos imponen limitaciones que dicen ser imposibles de traspasar. Sin embargo, hemos de tener la capacidad de convertirlas en límites, para poder superarlos. Como ejemplos: la velocidad de la luz, el cero absoluto de temperatura. A pesar de ser límites, la ciencia aplica teoría para superarlos (ejemplo de la teoría de cuerdas, etc).
  • El no va más de la sociedad es la gente sin tiempo y sin trabajo, en un determinado estatus social, cuando debería ser la gente con un trabajo creativo y tiempo para sí mismos sin tener en cuenta condición alguna.
  • Moral de autorrechazo. ¿Por qué se asimila y motiva ver, por ejemplo, en las películas de Hollywood la destrucción y rotura de cosas que nosotros mismos hemos creado? Si la naturaleza tiende a la propia preservación, ¿por qué esa manía de autodestruirnos?
  • Aprender a castigar. Las formas de poder han utilizado el castigo como crueldad suprema, por lo que lo rechazamos. Sin embargo, no podemos mirar a otro lado, pues dejamos vía libre a los malintencionados, ya que pierden el miedo al castigo.
  • Problema Maltusiano, de número de habitantes del planeta, siendo 7 mil millones de personas, sabemos que es una situación insostenible desde todos los puntos de vista, no sólo el ecológico. Sin embargo, aún se fomenta el aumento de la natalidad. Es un modelo burbuja, si se infla más de la cuenta explotará. Sin embargo, la cultura se ha dado cuenta de este problema, pero como ésta no se fomenta, el planeta se ha convertido en una sociedad inflacionaria.
  • Desviar el origen del problema, llamándolo crisis económica cuando en realidad es cultural, de valores. Si el capital se restaurase, a largo plazo por la misma dinámica de la deuda, volveríamos a pasar por lo mismo como un ciclo (o nuestros descendientes).

 Por todo esto, y las anteriores entradas, ¡reivindiquemos nuestra crisis cultural!.

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4 Respuestas a “Reivindiquemos la crisis de valores”

  1. paquita
    27 febrero, 2014 a 12:28 #

    que restaurante gano el premio de la tapa

  2. José Juan
    18 febrero, 2013 a 13:05 #

    Estupenda enumeración Alicia. No sé qué pensarás, pero en ocasiones encontré demasiado severo a Rodríguez de las Heras en su análisis de la sociedad.

    Me gustaría matizar sólo un punto si me lo permites.

    Sobre el concepto del trabajo este era un tema recuerdo muy recurrente a inicios de los 90 en la universidad y en diversos foros, cuando todo apuntaba a la sociedad global que en aquellos momentos se entreveía (internet se popularizó a partir de 1995-96). Entonces, cuando no existían tantas redes, pensábamos que las condiciones de trabajo se flexibilizarían dando lugar a la sociedad del ocio generalizada en todos los estratos sociales, donde pudiéramos desarrollar nuestra mente y espíritu. Surgió entonces el concepto de “industrias culturales” y sus agentes, los gestores culturales; se hicieron másteres y jornadas (que todavía hoy existen). Pero los acontecimientos han dado un vuelco a todas estas ideas. Hoy el estatus social te lo da más el tiempo libre del que dispongas, que el dinero que ganas.

    Te aconsejo Alicia, para una mayor comprensión del fenómeno el ensayo de Guy Debord “La sociedad del espectáculo”, desde que lo escribió en 1968 no sólo no ha cambiado nada a mejor en el mundo, sino que ha empeorado mucho. Sin duda debemos reivindicar la utopía y tenemos que practicarla personalmente en nuestro día a día.

    • Alicia Cortes
      18 febrero, 2013 a 22:05 #

      Muchas gracias por el comentario, y la recomendación del ensayo “La sociedad del espectáculo” José Juan.

      Con respecto a la severidad del ponente con respecto a su análisis de la sociedad, supongo que también depende del enfoque dado desde las utopías. No hemos de olvidar que los análisis son objetivos, y que probablemente, su opinión particular puede variar de lo expuesto.

      A pesar de que la evolución de internet haya influído en la vida de las personas, y su gestión del tiempo (tanto cultural, como laboral o de entretenimiento) creo que tampoco hay que infravalorar su evolución. Recordemos que en sus comienzos eran redes cerradas, en principio militares o universitarias, y han conseguido trascender al mundo entero, gracias a las Universidades, en su afán de conocimiento, no sólo desde ordenadores, sino ya también dispositivos móviles, estando hoy día al alcance de casi todos. Por tanto, aún puede haber esperanza… me refiero a que a pesar de que se han gestionado las industrias culturales como fuente de ingresos (aquello de grande y cerrado), intentando transformar la internet en un medio de reinversión, la propia naturaleza de internet puede sobreponerse e imponer, lo que desde el principio fue: pequeño y abierto. Un saludo :)

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