La desconocida silenciosa; la endometriosis

endometriosis

Gran desconocida para la mayoría, la endometriosis no es sólo una patología orgánica de origen ginecológico con posibles consecuencias en todo el organismo, sino también un grave e importante problema que puede llegar a afectar a nivel psicológico, social y profesional a una de cada diez mujeres.

 La mujer, cíclicamente, expulsa por vía vaginal los fragmentos del endometrio que se ha ido preparando para acoger una posible gestación: es el conocido periodo o regla. El problema viene cuando fragmentos de ese endometrio se han desprendido de su lugar y, a través de las trompas de Falopio, penetran en la cavidad abdominal y se adhieren a órganos vecinos como la vagina, los ovarios, el recto o la vejiga; o no tan vecinos, como los pulmones, el hígado o la piel.

 Estos fragmentos no se eliminan con la menstruación, sino que permanecen en el cuerpo y además responden a los cambios hormonales cíclicos de la mujer: crecen y sangran cuando llega el periodo, allá donde estén. Los restos y la sangre se acumulan, provocando dolor y otros problemas, tales como problemas de micción, obstrucciones intestinales, quistes pélvicos o dificultad para quedarse embarazadas. Es de hecho una de las causas más frecuentes de dolor pélvico e infertilidad.

 Física y fisiológicamente puede llegar a ser muy estructiva. Pero donde la endometriosis hace más daño es en la salud psíquica y social. El dolor, las molestias o las complicaciones a nivel pélvico merman irremediablemente la interacción social de la paciente, poniendo obstáculos en ocasiones al potencial laboral de la mujer, frecuentemente en forma de bajas “inexplicables” a ojos de los demás. Lastres con consecuencias sociales y familiares en los que el entorno humano no es consciente, cómplice, y muchas veces ni tan siquiera conocedor de ello. Esto sin mencionar el quebranto que genera en la feminidad la posible infertilidad, o la dificultad para disfrutar de una vida sexual plena.

Afortunadamente, estamos ante una enfermedad benigna cuyos síntomas podemos mitigar mediante analgésicos o tratamiento hormonal, controlando la evolución mediante controles periódicos. Y aún así, en caso de síntomas severos, complicaciones o cuando la analgesia no funcione, se puede recurrir a sencillas técnicas de cirugía para extirpar los focos de endometriosis allá donde estén, o extirpar el útero y ovarios, esta última opción en caso de síntomas severos y sin deseo de más descendencia en el futuro.

 En nuestro medio existen numerosas asociaciones y fundaciones que consiguen, mediante una encomiable labor, que la vida diaria de estas pacientes sea más llevadera: ayudándolas, intercambiando experiencias, propagando información, colaborando en la investigación científica, o mediando en la actividad política al respecto de la endometriosis.

, , , , ,


Busca: Puntos de Liberación de Libros en un mapa del Tesoro un poco más grande
Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Por favor sé agradable al opinar aquí. Tu dirección de correo electrónico permanecerá privada.
})();