Ian Gibson, Buñuel y las Hurdes

El colectivo Manuel J. Peláez ofreció el pasado viernes 13 de septiembre una charla con el hispanista Ian Gibson. En la charla se pudo visionar un montaje poco divulgado de “Las Hurdes, tierra sin pan” de Luis Buñuel

Iam-Gibson

“Algo tiene que tener España para que tantas personas se interesen por ella”, estas fueron algunas de las palabras que se escucharon ayer en la Charla que organizó el colectivo Manuel J. Peláez y que abarrotó Santa Marina por personas que querían escuchar a uno de los hispanistas más conocidos en el ámbito nacional e internacional.

Ian Gibson es uno de los hispanistas más conocidos por sus trabajos de la Guerra Civil y en la vida de Lorca. Y es que se ha especializado en trabajos biográficos sobre Federico García Lorca, Salvador Dalí,  Antonio Machado y ahora Luis Buñuel.

Este irlandés, nacido en Dublín, no ha perdido su característico acento aunque lleva largos años en España, de hecho desde 1984 está nacionalizado como español. Con su acento y buen humor mantuvo una charla distendida e informal con los presentes en la que adelantó retazos de su próxima obra Luis Buñuel. La forja de un cineasta universal que se espera para octubre.

Se habló de Buñuel pero sobre todo de su obra ’Las Hurdes. Tierra sin pan’ (España, 1933) Finalmente, los presentes pudieron visionar una reproducción de la película con el montaje que se hizo años más tarde de una voz en off inglesa y con la música de Brahms.

Una película, considerada por muchos un documental, que refleja a los habitantes y forma de vida de las Hurdes. Una tierra que efectivamente no tenía pan, y es que una veintena de pueblos desconocían el pan tierno.

Esta película como muchas obras pueden tener distintos niveles de interpretación.

Como decía Umberto Eco en su libro Obra Abierta, podemos considerar que el lector (en este caso el receptor de la obra) se convierte en autor de la propia obra al leerla o visionarla. Esto sería así porque la obra puede ser interpretada de formas diversas, no es estática y vuelve a la vida con cada nuevo lector o receptor.

Es decir una obra,  por ejemplo un libro, tiene tantas vidas como lectores, y la interpretación que hagan de él  escapa al autor inicial y su intención.

Si consideramos esto válido podemos explicar la distinta acogida que tuvo ‘Las Hurdes. Tierra sin pan”.

Si consideramos el contexto de Buñuel podemos pensar que la película es una muestra más del surrealismo, de hecho estéticamente se parece a “Un perro andaluz”, que se inscribe claramente en esta corriente.

El surrealismo cinematográfico usaba el humor desaprensivo y cruel, el erotismo lírico, la deliberada confusión de tiempos y espacios diferentes… Sus realizadores lo utilizan para escandalizar y exterminar una sociedad burguesa mezquina y sórdida. Tenía pues preocupaciones sociales que manifestaban a través de una estética inusual y del gusto por provocar el escándalo.

Por todo ello, y como expuso Buñuel, se trataba de remover conciencias ”hacer estallar la sociedad, cambiar la vida”… “luchar contra la sociedad que detestaban”

Y es que el documental muestra el atraso de la zona, las enfermedades, la dureza de la vida en el campo. Pero se buscaba denunciar ante las autoridades una situación de atraso a la que había que poner remedio. Para ello no se dejó nada al azar, se quiso mostrar la realidad pero con la ayuda de la preparación. Así si a veces se despeñaban cabras había que mostrarlo, aunque hubiera que “ayudar” a la cabra.

Esta visión negativa era intencionada, como se ha expuesto para escandalizar y remover conciencias.

Pero si volvemos a la obra abierta y a las distintas interpretaciones vemos que mucha gente se indignó por lo desagradable de la película y protestó, opinión que recibió y compartió el gobierno de la Segunda República que decidió prohibirla por la mala imagen que podía ofrecer de España.

Durante mucho tiempo se creyó que la obra arremetía contra el pueblo hurdano, que lo caricaturizaba y menospreciaba.

Por eso nada mejor que ver la obra y darle vida propia.

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3 Respuestas a “Ian Gibson, Buñuel y las Hurdes”

  1. Titulciano
    16 septiembre, 2013 a 17:43 #

    Este individuo, intelectual de la izquierda, junto con los intelectuales de la derecha, todos juntos en el mismo proyecto, denigrar al mundo rural popular frente a ese mundo urbano de la “felicidad” donde no hay gente excluida, ni pobres en las calles, ni jerarquía, ni opresión. Del comunal y de realidades democráticas milenarias como el régimen concejil que rigió gran parte del territorio del Estado español, incluida Las Hurdes, ni mú. El crecimiento del Estado y el control sobre las personas, esa era el único que fin que perseguían.
    Lo que se dice un auténtico sinvergüenza el seor Buñuel y ahora viene el bueno de Ian Gibson a loarle. Cuánta ignorancia e injusticia que hace creer que está para lo contrario, para ayudar. Cuando el apoyo viene de arriba, malo, no les necesitamos, ya nos podemos apoyar mutuamente unos a otros; cuando nos quitemos el germen competitivo y egoísta que han calado en nuestras vidas, claro.

  2. PPK
    15 septiembre, 2013 a 18:36 #

    Creo, amigo José Juan, que en lenguaje actual habría que decir que “Tierra sin pan” es un documental falso (documental que intenta ser realista, pero con trampa), más que falso documental (ficción que intenta tener apariencia de documental; por ejemplo, “Zelig” de Woody Allen).
    Saludos.

  3. José Juan
    14 septiembre, 2013 a 19:22 #

    “Épater le bourgois” (escandalizar al burgués) fue el lema de toda la vanguardia, sobre todo del dadaísmo surgido durante la I Guerra Mundial y, por supuesto, del surrealismo que cultiva Buñuel.

    Esta película en forma de “falso documental” (en el lenguaje actual) siempre me ha recordado aquella otra de “La terra trema” de Visconti, que trata el drama vital de los pescadores sicilianos, película realizada mucho después (1948). Sin duda, el cineasta español había intuido ya con antelación los fundamentos de la corriente neo-realista de los años 50, desde la subversión política palpitante del surrealismo europeo (y americano).

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